Nada añade más elegancia a una habitación que un piano de cola. Algunos adornos de la casa son sutiles en su belleza, discretos como las notas finales de una balada. Otros son audaces, casi aturden con su brillo. Pero nada añade más elegancia que un piano de cola.
“Puedes poner cualquier piano de cola en la casa que, de todos modos, éste dará un toque particular y mejorará la decoración de la habitación en que lo hayas colocado,” dice Patrick Mineau gerente de venta de pianos en Appleton, Wisconsin.
El piano de cola le habla al dueño seriamente sobre la música, ya sea desde el entrenamiento o del entretenimiento, dice Mineau. A veces, la realización de un sueño por poseer uno de esos pianos de concierto, los cuales están en un valor entre los u$s5.000, para los modelos más sencillos, y los u$s100.000, para modelos selectos y fabricados a mano, como es el caso de los pianos Steinway.
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Noviembre 21st, 2008
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