Jardín Técnicas de jardinería

Control de algas en los escalones y los pasajes del hogar

El moho por condensación es un problema que todas las viviendas con un mínimo grado de humedad sufren; pero uno de los lugares más peligrosos donde estos microorganismos prosperan es en los pasajes de mucha sombra. Y es que éste tipo de algas en los escalones necesitan de esas condiciones mínimas de iluminación para realizar la fotosíntesis a diferencias de otras plantas.

De hecho, existen muchos microorganismos de la familia de los epífitas; que pueden prosperar en mármol, roca, madera, incluso sobre plástico. Sobreviven a temperaturas extremas que van desde los -70 C° hasta los 70 C° y tienen una esperanza de vida de hasta 500 años.

En otras palabras “un hueso duro de roer”, pero sólo para aquellos que no saben cómo enfrentarse a este tipo de problemas. El cual no es el caso de Visita Casas; pues a continuación te daremos 3 soluciones perfectas para que solventes este problema de una vez por todas.

¿Por qué se forman estas algas y manchas de moho?

Las algas son unos de los microorganismos más poderosos de la naturaleza, puede encontrarse tanto en la nieve como en los alrededores de un volcán activo. Su simbiosis con los hongos hacen que se conviertan en esta poderosa mancha verde que coloniza toda superficie.

Avanzado sin detenerse pero creciendo apenas a una velocidad de 1 milímetro por año; las algas de este tipo representan algo bueno: el oxígeno de esa zona es muy puro. Y es que son débiles en extremo a las concentraciones del CO2

Por esa razón, es casi imposible que una persona de la ciudad tenga este tipo de problemas; cosa muy diferente con el moho. Aunque este es tu artículo dedicado a este tipo de algas conocidas también como líquenes; vale la pena hacer un paréntesis para hablar de cómo eliminar el moho, pues también es un gran problema y podemos matar dos pájaros con una sola piedra.

Aunque ambos tienen como aliado la humedad, al igual que el musgo; se convierten en un peligro para nuestra seguridad pues la superficie de los escalones resulta muy resbalosa.

Sobre todo las algas que buscan de manera natural la corteza desgastada y cansada de un árbol; estas son las que principalmente se adhieren a las escaleras del sótano.

Así que repasaremos el punto débil de cada uno de estos enemigos y cómo atacarlos de la forma más eficiente; porque aunque parezcan invencibles ante la remoción mecánica, hasta el más fuerte de los mohos tiembla y cae ante la siguiente solución de la que hablaremos.

Alternativa #1 para eliminar algas, moho y musgo

El primer enemigo de estos microorganismos es un metal que resulta prácticamente venenoso para ellos. Se trata del sulfato cúprico, es decir, el cobre. Tanto fungicida como alguicida; este líquido azul tiene la capacidad de eliminar con todas las algas de la colonia y por supuesto, tiene gran efecto sobre el moho.

Suele utilizarse mucho en la preparación y saneamiento de las piscinas; y es que todas las soluciones que veremos a continuación tienen algo en común que las hace tan efectivas: son perfectas para tratar superficies porosas.

De hecho, una manera en que los paisajistas controlan el crecimiento del musgo en los jardines; es utilizando aros o barras de cobre. Esto se debe a que una de las grandes ventajas que tiene el vitriolo azul (nombre por el cual también se le conoce); es que no afecta al resto de la vida vegetal.

Incluso, es a veces recomendado para las mascotas que tienden a sufrir de déficit de cobre; por eso no debes preocuparte por tu mascota si debes usarlo dentro de tu hogar.

Al momento de adquirirlo, asegúrate de que estás comprando sulfato de cobre que no sea de tipo (I); aunque es muy poco común, algunas tiendas poco éticas lo compran debido a su bajo precio, pero dicho precio ocurre porque es muy inestable.

Alternativa #2 para eliminar algas y moho

Esta solución es perfecta para los espacios internos de la casa. Detrás de los muebles, ya sea detrás de la cama, debajo de los peldaños de la escalera o en los marcos de las ventanas; la lejía es un potente y eficaz agente terminador de este tipo de microorganismo. De hecho, es sorprendente como sin siquiera frotar, con el paso de una semana tras rociar la pared con lejía; el microorganismo mengua marcadamente.

La manera de aplicarlo es vertiendo el líquido en una botella rociadora, rociar la zona afectada y luego, con un trapo o cepillo; remover la mancha sin importar lo grande que luzca.

No notarás un cambio inmediato. Pero estarás satisfecho(a) con la solución al pasar las semanas y notar que la superficie se ve húmeda; más no verde o colonizada por estos microorganismos. Y no te preocupes por la humedad, parte de ella se debe a que la superficie absorbente ahora está impregnada de lejía.

Alternativa #3 para eliminar algas

Comenzando este artículo hablamos de la carencia de este tipo de organismos en las zonas más urbanas y de cómo su presencia indica el nivel de pureza del aire.

Pues, contaminar el aire que respiramos puede no parecer una solución lógica, es decir; utilizar CO2 en aerosol o botellas no parece ser algo que pueda hacerse, sin embargo, se puede.

Si quieres eliminar las algas, utilizar aire comprimido puede ser una gran solución. Aunque hasta ahora hemos visto que es muy resistente a la remoción mecánica. Simplemente aire comprimido no sería efectivo, pero, CO2 comprimido; eso sería letal para estas algas en las escaleras de la fachada de nuestra casa.

Recuerda, estaremos contaminando el aire pero de una forma controlada y canalizada hacia las algas. Y cuesta creer que se venda CO2 comprimido en latas; pero la razón detrás de esto, es porque las personas que se dedican a los trabajos de electrónica lo utilizan para limpiar las partes de la PC.

El CO2 comprimido equivale a colocar un auto muy antiguo con el tubo de escape directo hacia las algas. Este nivel de toxicidad es algo que no pueden tolerar y terminarán muriendo.

Otras cosas por hacer luego de eliminar las algas en las superficies absorbentes de la casa

Incluso si se ha eliminado el problema de raíz, sería imprudente e irresponsable tener que volver a lidiar con este problema; una vez controlado debe eliminarse toda probabilidad de que vuelva a aparecer.

Esto se puede lograr con distintos productos de diferentes marcas, pero la idea principal debe ser siempre la misma: impermeabilizar y aislar la superficie absorbente para que el alga no vuelva a adherirse a ella.

Este tipo de productos es conocido como anti moho o; anti humedad. Para implementarlo en la superficie, siempre deberás seguir las instrucciones del fabricante.

Sobre todo respeta la indicación que explícitamente expresa no aplicarlo en época de lluvia; de lo contrario simplemente se diluirá y la pared no quedará 100% protegida.

Claro que, si no quieres correr el riesgo de utilizar este tipo de productos; pero necesitas monitorear que el alga no vuelva a colonizar la superficie, es hora de aplicar un sistema de control.

Controlando la aparición y expansión de las algas

Si deseas evitar a toda costa utilizar productos químicos por razones de seguridad e higiene; entonces deberás hacer una concesión con el siguiente producto (si es que no la has hecho)

El cloro es otro agente ideal para combatir tanto el moho como el alga que aparece debido a la condensación. Aunque demanda un poco más de esfuerzo, ya que necesitaremos de un cepillo de cerdas plásticas y un trapo.

Controlar la forma en que las algas colonizan las superficies puede desembocar en una hermosa obra de arte al pasar unos años. El procedimiento es simple, sólo debes rociar las zonas aledañas; allí donde no quieres que el alga colonice, y es algo que debes hacer cada semana.

Este tipo de trabajo de jardinería lleva años y; es por ello que los mejores cultivadores de musgo son en realidad los mimos que cultivan los árboles bonsái.

Eliminar fácil y rápidamente las algas

Este útil método del cual hablaremos no es para nada vistoso, hasta los momentos habíamos estado hablando de maneras un poco generosas para controlar estas algas hasta el punto de poder permeabilizar la superficie y protegerla de la humedad.

Si tan sólo se logra “alejar” a las algas de esa zona, entonces el microorganismo buscara una nueva zona a la cual adherirse y tanto nuestros escalones, paredes y pisos; podrán estar en paz mientras las algas siguen su ciclo de vida.

Pero ¿y si esto no es una opción viable debido a la zona en la que se encuentran? O ¿y si no quieres esperas semanas para poder apreciar la solución luego de controlarlas?

La erradicación completa puede lograrse en cuestión de minutos; pero primero queríamos crear conciencia sobre cómo poder tratarlas de maneras más humanas y justas antes de simplemente acabar con todo el microsistema.

Esta solución radical es el ácido muriático. Y si hablamos de un ácido, entonces puedes estar seguro(a) de que tampoco te hará bien entrar en contacto con él. No sólo tus manos, también tus pies, sentido del olfato y la zona deben estar aseguradas; esto en tal caso de que ocurra un posible derrame.

Esta solución es en extremo popular cuando las algas comienzan a colonizar los techos de las casas, en los techos de tejas rojos es muy común; las personas simplemente sienten que están siendo devoradas dentro de sus casas por las algas que crecen tanto arriba como abajo. Por ello recurren al ácido muriático.

Cómo aplicar el ácido muriático

No es conveniente utilizarlo en los politúneles ni cerca de otras plantas, no sólo destruirá las algas; también toda vegetación circundante. Además, es tóxico para las mascotas, así que toma las previsiones necesarias.

Luego de diluir en agua a razón de 1:10, con dicha solución baña toda la superficie que esté afectada por las algas y, a continuación, enérgicamente restriega con un cepillo de cerdas gruesas. Es bueno que no consideres utilizar ese cepillo más adelante para otra actividad de limpieza.

Las algas se desprenderán con facilidad y, al cabo de unos minutos sólo quedará una débil mancha verde similar a la del hongo por condensación. No obstante, las condiciones para que el alga se siga reproduciendo o se recupere han desaparecido y esos son sólo cadáveres.

Lo mejor es esperar unos tres días antes de limpiar la superficie nuevamente con agua corriente; así se le da tiempo al ácido de ser absorbido por la superficie y actuar a profundidad.

También puedes utilizar cloro para hacer la limpieza final.

Referencias

Cómo limpiar con ácido muriático – 5 pasos

Sulfato de cobre (II) pentahidratado

Los líquenes seleccionan las algas mejor adaptadas

Nilda Nora
Soy Nilda Nora y me gusta escribir sobre decoración de interiores. Si quieren contactarme o tienen alguna consulta que hacerme, aquí arriba tienen mis redes sociales.
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Sobre el autor

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