Jardín

Los jardines ingleses durante el reinado de Eduardo I

Cuando hablamos de jardines que destacan a través de la historia, son los jardines ingleses durante el reinado de Eduardo I. Estos, se han caracterizado por su elegancia y belleza, y son el epítome de extravagancia y amor hacia la naturaleza, pero siempre buscando la originalidad.

Los jardines ingleses, especialmente de esta época (1239 – 1307) tuvieron la intención de modificar y adaptar las necesidades de ese tiempo. Buscando siempre que los espacios tuviesen una personalidad propia, pero atrayendo al ojo a un mundo lleno de fantasía y sutileza. El reinado de Eduardo I permitió que los dueños de las tierras colocaran su atención a algo más que la defensa y la seguridad de sus tierras. Así como en el castillo El Zanquilargo (nombre con el cual era conocido Eduardo I) buscaba embellecer el salón con telas finas, muebles tallados, estatuas talladas magníficas y fuentes ornamentales y funcionales; también buscaba decorar los jardines con fuentes, árboles y tal vez un laberinto.

La adaptación de los jardines para la época

Los jardines ingleses de Eduardo I eran excepcionales y tenían el objetivo de alcanzar como fuese posible el acercamiento con la naturaleza, es por eso, que era muy importante que cada espacio estuviese muy trabajado para que cada uno de los elementos como los lagos, estatuas, piedras y huertos, pudieran tener su propio espacio.

Además, siempre existía ese equilibrio perfecto entre los elementos naturales y la modernidad de esa época. Cuando nos referimos al diseño de los jardines ingleses, y en especial los del reinado de Eduardo I, son las guías a seguir.

Lo importante y se podría decir que el punto principal dentro de estos bellos espacios, es que no se buscaba modificar de ninguna forma como se planteaba la naturaleza, sino que buscaban la forma de adherir los elementos a todos aquellos arbustos, y flores que ya se encontraban ahí. Con lo que sí jugaban eran con las piezas arquitectónicas que podemos ver en los laberintos. Estos son una parte importante de esta época, los cuales aún se mantienen vigentes cuando se busca realizar una decoración de jardín con este motivo.

La historia cuenta que, Eduardo I encontraba tiempo para atender a la culminación de sus jardines y el ordenamiento de sus viñedos y orquídeas. También, que uno de los objetivos de la construcción de estos jardines era mejorar la agricultura y la horticultura, tanto fue así que en esta época se vio un gran avance en estas artes, convirtiéndolas en finas.

Gracias a esto, Eduardo I, a pesar de estar ocupado con la guerra o con cuidados legislativos, es recordado en la historia inglesa como uno de los próceres e influyentes reyes en el desarrollo agrícola del país.

Elementos que podemos encontrar en los jardines ingleses de Eduardo I

La concepción de los jardines ingleses, especialmente para el año 1239, cuando empezó el reinado de Eduardo I, siempre fue con la visión de hacer lo verde más verde. El objetivo principal era dar la impresión de naturaleza, utilizando los elementos que ya había en ella.

A pesar de que el rey Eduardo era considerado duro y muchas veces déspota, él tenía la obligación de cuidar de sus súbditos, por eso, cuando se enfrentó a un gran declive económico durante su mandato, buscó la forma de que su pueblo tuviese los alimentos que necesitaban para subsistir.

De ahí viene la idea de hacer los jardines no solamente con un acercamiento a la naturaleza, sino también dándole espacio a la agricultura y a la horticultura.

El color

Además del espacio para la producción de comida, otro elemento que podemos observar en estos hermosos jardines es cómo los colores de la vegetación son tan variados, que hacen que el ojo humano se maraville de inmediato.

El color invita a la sorpresa y sobre todo al mismo descubrimiento, es por eso, que estos jardines se caracterizan también por el espacio, buscando de esta manera que cada uno de los elementos tenga su propia exposición sin ser opacados los unos con los otros.

Los mismos colores de la propia naturaleza eran los que rodeaban a estos jardines, que sin mucho esfuerzo lograban cautivar y embellecer el paisaje de la antigua Inglaterra. Una naturaleza salvaje, pero al mismo tiempo domada; es lo que se puede ver en estos espacios, todo vinculado minuciosamente a la modernidad y evolución de ese siglo.

Laberintos

Otro de los elementos más importantes que podemos encontrar dentro de los jardines ingleses durante el reinado de Eduardo I, son los laberintos. Estos, formaban parte de los juegos y de los jardines que construyó gracias a la vegetación que se encontraba en ellos.

Con frecuencia eran creados con un solo camino, sin embargo, con los años fue aumentando su dificultad. Al principio, estos fueron hechos con el objetivo principal de ejercitar a la mente y al cuerpo, pero con el tiempo se fue convirtiendo en un punto focal no solo de decoración sino también de entretenimiento, sobre todo, en las grandes cenas que daba el palacio.

Dentro de estos laberintos se pueden observar grandes estatuas las cuales servían como puntos de referencia para saber la ubicación. Así como también: fuentes, bancos y glorietas, las cuales eran usadas muchas veces para el romance.

Nuevas especies de frutas en esta época

Indiscutiblemente, uno de los principales objetivos de los jardines ingleses de Eduardo I, como ya lo hemos mencionado, ha sido la agricultura y la horticultura. Tanto fue así la importancia que el rey le dio a estas artes finas que árboles de fruta, los arbustos y las flores eran traídos desde diferentes continentes y fueron naturalizados en los jardines del rey y, además, alimentados por mucha agua de las fuentes o por aquellos de la nobleza misma, esto gracias a los pozos o lagos que se ubicaban cerca de los jardines.

Los avances dentro de estas artes, se puede evidenciar, ya que, en esta época, nuevas variedades de fruta fueron introducidas: los higos, naranjas, limones, cítricos, almendras y hasta olivas fueron notadas entre las frutas que crecían en el jardín de algunos de los nobles. Estos nativos de los climas más sureños no podrían haber cultivado sus frutas a menos que utilizaran regadores especiales o que sólo practicaran la jardinería durante la estación de crecimiento. Sin embargo, la evidencia de que hayan existido es fantástica, y demuestra que dentro de esta época existió una gran devoción por la jardinería, indicando que gracias a Eduardo I el mundo de este oficio no hubiese sido el mismo sin su afán de hacerlo funcionar.

La influencia francesa en los jardines ingleses de Eduardo I

Cuando hablamos de jardines, muchas personas tienden a confundir los jardines franceses con los ingleses. Esto es un error común, pero ambos se encuentran muy alejados el uno del otro. Por supuesto, si existe una influencia, una más que la otra, pero la diferencia sigue siendo abismal.

El diseño barroco, con el estilo francés es en definitiva una de las diferencias más eclécticas que podemos ver. Durante mucho tiempo, el estilo que predominó fue la jardinería inglesa, gracias a las ideas que tuvo el rey Eduardo I, las cuales revolucionó a Inglaterra y al mundo, sin embargo, no duró mucho, ya que luego de que Francia se convirtiera en el foco de las tendencias no solo de la moda sino también de la jardinería, luego del siglo XV, los franceses, lograron unificar sus propias ideas con el concepto de la naturalidad del jardín inglés. Es por eso, que por muy extraño que parezca, el término de jardín inglés, no es usado en ese país.

Gracias a las villas de Francia, los jardines ingleses fueron desplazados por mucho tiempo, y se fue estableciendo un modelo de jardín que era acompañado por la arquitectura. En donde la naturaleza era aplazada y se le daba paso a la artificialidad.

Sin embargo, los diseños de los jardines ingleses, seguían siendo un arte de elegancia los cuales en los cuales predominaba una línea directa entre la naturaleza y el ser humano. Por eso, aunque luego de la muerte de Eduardo I, muchos paisajistas trataron de implementar elementos como las laderas, colinas, árboles y arbustos los cuales buscaban una cierta libertad, no tuvieron un gran resultado ni tampoco una gran acogida.

La necesidad de que los jardines ingleses volvieran a ser subjetivos fue enorme, además, se quiso dejar a un lado, esos elementos importantes de los jardines ingleses del reinado de Eduardo I, la agricultura y la horticultura, sin embargo, tampoco sirvió de mucho, ya que muchos nobles y plebeyos seguían exigiendo este tipo de jardines.

 Los jardines ingleses del reinado de Eduardo I en la actualidad

Estos jardines aún se pueden ver en Inglaterra, sobre todo en los castillos de la época, sin embargo, debido al gran impacto que tuvo este tipo de jardín, actualmente es una de exponentes más importantes en el mundo de la jardinería.

Tal vez, inconscientemente, muchas personas buscan este tipo de estilo cuando es tiempo de decorar el jardín. Cuando estamos en el proceso de decoración de este espacio, siempre buscamos aquellos elementos que nos hagan sentir como si estuviésemos en un oasis, además, de que los colores siempre salen a relucir, y mientras más vemos más queremos.

También, buscamos un lugar en el jardín para tener un espacio para poder sembrar y poder cultivar nuestros propios alimentos. Aunque no hayamos sabido y lo ignoremos totalmente, la idea de los jardines del rey Eduardo I, son, hoy por hoy, una necesidad para cualquier familia con jardín.

La verdad es que no se necesita un gran espacio para poder recrear un jardín como los de esa época, solamente se necesita agregar los elementos adecuados; estos elementos son: flores, todas las que consideres necesarias para que tu jardín tenga vida. Si es posible también crea un lago artificial, solamente necesitas excavar un poco y colocar una lona protectora y una bomba de agua para que siempre se mantenga oxigenada el agua.

En cuento a las estatuas, estas deben ser de piedra, existen muchas tiendas de segunda mano en donde puedes encontrar estas piezas. No tienes que hacer un gran gasto para poder tener una réplica del jardín del rey Eduardo I.

Y, por supuesto, es necesario un espacio para el cultivo, recuerda que esto era muy importante para la época y lo debes respetar; no necesita ser tan grande para lograrlo, un espacio de 2×2 está bien.

Por último, un laberinto, tal vez no uno de verdad, pero al menos podrías jugar un poco con las flores y macetas para hacer uno versión miniatura.

Referencias:

Eduardo I de Inglaterra

Jardines ingleses

Características de los Jardines Ingleses

Todas las imágenes son cortesía de: www.pexels.com

Nilda Nora
Soy Nilda Nora y me gusta escribir sobre decoración de interiores. Si quieren contactarme o tienen alguna consulta que hacerme, aquí arriba tienen mis redes sociales.
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Sobre el autor

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