Cuidados del perro

Consejos para prevenir la displasia de cadera en perros

La displasia de cadera canina es una realidad que afecta a muchas razas de perro. Esta es una condición hereditaria que nació en un principio por el cruce de las razas para obtener una cierta apariencia o potenciar ciertas características de una raza en otra.

La crianza de perros y de cualquier animal en general, cuando se hace de manera incorrecta; tiene como consecuencia que las siguientes generaciones padezcan de alguna complicación.

Hoy en día, la crianza de perros es algo que se vigila con mayor cuidado y, en realidad; no se realiza con tanta obsesión como hace 3 siglos. No obstantes, las secuelas del error que el hombre cometió hace tantos años; hoy se siguen apreciando en nuestras adoradas mascotas.

Es nuestro deber ayudar a evitar que la displasia de cadera se siga cobrando la salud y felicidad de nuestras mascotas. Además, si todos ponemos un gran esfuerzo, este mal podría erradicarse por completo dentro de otros 3 siglos. Nosotros en Visita Casas queremos ser parte de la solución y, si tú también quieres ser parte; entonces presta especial atención al siguiente artículo, pues estaremos abordando los pasos y técnicas que debemos seguir para prevenir y corregir la displasia de cadera en las actuales generaciones de canes hasta que quede grabado en el ADN de las razas y así, los siguientes perros que vendrá no la desarrollen.

¿Qué es exactamente la displasia de cadera canina?

El concepto de displasia como tal, se refiere a una degeneración anormal o “acelerada” de las articulaciones. La displasia puede estar presente tanto en animales como humanos y en distintas partes del cuerpo.

Sin embargo, en los perros, esta anormalidad se presente desde el proceso de maduración de las células. Es más común en unas razas que en otras, siendo la raza Pastos Alemán la que más presenta esta condición con un 96% de posibilidades en cada cachorro que nace.

Debido a la naturaleza de la lesión celular, característica de una modificación irreversible del ADN que vio la luz hace muchos años cuando se criaban a los perros de esta raza; hoy en día las nuevas generaciones tienen que lidiar con esa probabilidad de riesgo.

En otras palabras, si no se toman las previsiones adecuadas; es casi seguro que nuestro pastor alemán sufrirá de displasia de cadera. Esto puede ocurrir en su crecimiento o cuando ya ha pasado la barrera de los 7 años. Aunque dicha condición también es posible en todas las razas.

El desgaste de los ligamentos (o articulación coxofemoral) se produce por varios factores además de los genéticos. Lo principal para no acelerar este deterioro, es evitar realizar las siguientes actividades con nuestro perro en las distintas etapas de su vida.

No hacerle llevar exceso de carga

El exceso de carga durante el crecimiento, es una de las primeras causales de la displasia de cadera a temprana edad. Aunque es poco probable imaginar a un cachorro portando exceso de carga, al menos que se trate de un perro de trineo (los cuales no suelen tener este problema porque su capacidad de llevar cargas pesadas la llevan en los genes); sí es muy común que los niños pequeños suelan jugar al “caballito” con sus perros.

Solo este tipo de juego es causa del desarrollo de displasia de cadera en las razas que son propensas a sufrir dicha condición. Por ello, juegos de tira y afloja, deben realizarse con extrema precaución intentando no llevarlo muy al límite y; siempre se debe tener cuidado de no pisar a nuestro cachorro o dejar que algo muy pesado caiga encima de él.

Muchas personas confunden las palabras “algo pesado” con una caja o pesa de muchos kilogramos, sin embargo; debes recordar que, para un cachorro, una simple botella de agua o el saco de su alimento, ya es algo bastante pesado para él.

Evitar hacer ejercicio en exceso

Los ejercicios de carrera y salto son los más exigentes para la cadera de cualquier perro. En los cachorros sobre todo y en la edad juvenil, a los perros les encanta jugar a perseguir y saltar. Muchos se suben en sofás o sillas y es difícil cansarlos hasta que dejen de correr; no obstante, llevar el juego hasta el extremo del cansancio se debe evitar con el fin de prevenir el desarrollo de displasia de cadera.

Aunque físicamente los perros sienten que pueden seguir y anímicamente nos demuestren que quieren seguir, lo mejor es realizar juegos donde no tengan que saltar ni correr tanto luego de que ya llevamos un rato jugando con ellos de esa manera “peligrosa”.

Este tipo de ejercicio también incluye los paseos muy largos que se realizan trotando. Es mejor hablarle con cariño a nuestro perro para que no se sienta rechazado cuando debemos detener el juego; a tener que hablarle con cariño para confortarlo mientras atendemos su displasia de cadera.

Pero ¡ojo! No pienses que debes descartar el ejercicio en la vida de tu mascota y hacerle llevar una vida sedentaria. Recuerda que entorno al cartílago y las articulaciones de la cadera existe un elemento que lo ayudará a prevenir desarrollar displasia; este elemento es: la musculatura.

Un buen tono muscular es clave para mantener los ligamentos en su sitio mientras que existe una flexibilidad sana. Una vida sedentaria conlleva inevitablemente al sobrepeso; y el sobrepeso es un asesino silencioso en los animales.

Alimentar bien a nuestra mascota

La alimentación es crucial en todo ser vivo. Sin una correcta ingesta de proteínas, minerales y grasas; nuestra mascota no podrá desarrollarse sanamente. Y recuerda, esta correcta alimentación también se refiere a no sobrealimentar a nuestra mascota.

El sobre peso es una de las principales causas de desarrollo de displasia de cadera. A mayor pesado este nuestro perro, mayor será el riesgo de que desarrolle tan fatal condición; en especial si se trata de una de las razas con mayor disposición a sufrirla.

La alimentación sana se logra controlando la cantidad de alimento que hay en el plato de nuestra mascota y; controlando cuando hay comida y cuando no.

Así como nosotros tenemos hábitos alimenticios con horas programadas, lo mismo debe aplicar para nuestra mascota. La comida debe interpretarse como lo que realmente es: combustible para nuestro organismo, por ello; no debemos desbordar el recipiente o este poco a poco se irá dilatando y adaptándose al nivel de las porciones.

Una dieta alta en calorías no le hará bien a nuestro perro. Es importante colmar las necesidades nutricionales de un cachorro en crecimiento, pero, el peso excesivo y el rápido aumento de peso crean una carga mayor al que las articulaciones pueden soportar.

Una solución menos eficaz, pero solución al fin

Si vas a adquirir un nuevo perro como miembro de la familia y no quieres adoptar, entonces compra tu nuevo perro a un criador con reputación.

Si uno de los padres tiene displasia de cadera, el riesgo de que su cría también lo padezca es mucho mayor; y las posibles crías que en un futuro tu mascota pueda tener, también se duplicarán. Los buenos criadores de hoy en día, intenta evitar que esta situación ocurra. Se puede consultar el pedigrí de los perros para comprobar que sus padres han sido certificados como normales por la Fundación Ortopédica de Animales (OFA) en los Estados Unidos.

Otras organizaciones que se ocupan de buscar signos de normalidad en las caderas de los perros son PennHip y el GDC (Control de Enfermedades Genéticas en Animales). Los perros de razas grandes poseen una mayor chance de desarrollar displasia de cadera, y los amos prospectivos deberán ser lo suficientemente sabios como para tomar las precauciones necesarias.

Pero al adquirir un perro si dicha condición, a largo plazo contribuyes a que el número de canes con esta condición disminuya. Es un modesto grano de arena, pero mejor es una ayuda que ninguna.

¿Qué hacer cuando ante la sospecha de la displasia de cadera canina?

No se debe vivir con la eterna preocupación de si nuestro perro tiene displasia de cadera o no. Incluso si es propenso genéticamente, vivir nuestras vidas y hacer vivir a nuestro animal como si fuera un paciente enfermo es algo que desgasta las energías rápidamente y evita que disfrutemos la alegría de tener una mascota.

Lo mejor es hacer ciertos “exámenes en casa” para descartar que nuestro amigo peludo esté desarrollando displasia conforme avance su edad.

Controlar el peso

Lo principal es verificar regularmente su peso de acuerdo a su tamaño a cruz alzada y a su edad (y raza). Es sencillo conseguir esta información por internet y, utilizando una balanza de maletas; se puede comprobar el peso de una mascota pequeña, aunque lo mejor es asegurarnos llevándolo al veterinario si es muy grande.

Comprobar con nuestro tacto

Para comprobar con nuestras manos si nuestro perro no muestra síntomas de displasia, deberemos palpar simultáneamente los lados de sus caderas. Esta comprobación al tacto suele ser un tanto incómoda de hacer pues, así como nosotros, los perros tienen cosquillas.

Tocarlos en ciertos puntos puede ser difícil, por esa razón; en Visita Casas utilizamos el truco de la mantequilla de maní.

Ya sea para que tu mascota se quede quieta durante el baño o para este tipo de examen casero; la mejor manera es colocar algo de mantequilla de maní en las baldosas del baño.

¡Es increíble lo mucho que a los perros les encanta lamer la mantequilla de maní de esta superficie! Al dejar la pasta a la altura de su hocico, no tienen la necesidad de inclinar la cabeza, lo cual representa una experiencia nueva.

Eso mezclado con el sabor, hará que tu mascota se quede quieta y podrás examinarla como tu veterinario te lo haya enseñado. Es muy difícil explicarte exactamente cómo debes tocar la cadera de tu perro específicamente, pues dependiendo de la raza y el tamaño; muchos factores pueden variar.

Observa bien a tu mascota y está atento a los signos de alerta

Si observas que a tu mascota le comienza a costar levantarse con prontitud, no por holgazán sino porque en verdad le cuesta. Si ya no se sube a ciertos lugares que solía subirse; o lo hace a dos tiempos y con dificultades. Si se cansa muy rápido en los paseos hasta el punto de ya no emocionarse para salir y; por supuesto, si sientes algo extraño cuando lo examinas con tus manos (en especial si manifiesta dolor) entonces puede que tu mascota ya tenga un caso avanzado de displasia.

Si resulta ser ese el diagnóstico ¡no te preocupes! Los tratamientos de hoy en día van desde cirugía y “sillas de ruedas” hasta medicamentos y otros tratamientos menos invasivos. En resumen, es una condición que tiene cura.

Referencias:

¿Qué es y cómo prevenir la displasia de cadera en perros

¿Se puede prevenir la displasia de cadera en el perro?

Prevenir la displasia de cadera en los perros

Todas las imágenes son cortesía de: es.pinterest.com

Nilda Nora
Soy Nilda Nora y me gusta escribir sobre decoración de interiores. Si quieren contactarme o tienen alguna consulta que hacerme, aquí arriba tienen mis redes sociales.
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Sobre el autor

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Soy Nilda Nora y me gusta escribir sobre decoración de interiores. Si quieren contactarme o tienen alguna consulta que hacerme, aquí arriba tienen mis redes sociales.

  • Hola!
    Estoy pensando en adoptar (no me gusta decir adquirir) un perro. He pensado en dos razas: el bull mastiff y el dogo de Burdeos. Leyendo respecto de ambas razas, me encuentro con propensiones a displasia y torción gástrica. Quisera saber sobre las probabilidades de que esas razas padezcan de esos inconvenientes.También me gustaría contactarme con quienes hayan criado alguno de estos perros para que me comenten al respecto.
    Gracias

  • Mi perro Collie de 12 años tuvo displasia de cadera. Tobías, El perro “papá” de Pekes, también pero vivió casi 17 años. Tobías no perdió el apetito, pero se tuvo que poner a dormir porque el dolor de la cadera no lo toleraba. Pekes bajó mucho de peso en los últimos 2 años y se le daba suplemento vitamínico pero el dolor, se observó más intenso que el de su papá y también se tuvo que poner a dormir. ¿Será que solo eso le afectó?

  • Buenas tardes María, lamento lo que ha sucedido con tu perro.

    Es probable que el dolor haya afectado su estado de ánimo de tal modo que le haya ido generando una pérdida paulatina de apetito.

    En ese caso es conveniente buscar un remedio para el dolor aún más intenso para que, llegando el perro a no tener dolor, pueda restaurar su estado de ánimo y así volver a recuperar el apetito para que también pueda volver a recuperar peso.

    No dejes de escribirnos contándonos cómo marcha su evolución.

    Hasta pronto.

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