La principal preocupación de la madre debería ser la prevención de las enfermedades, no su cura. Cuando una enfermedad ataca al niño, la madre tiene un papel que jugar especialmente importante durante la infancia y la niñez. Me refiero a aquellos deberes que constituyen la parte maternal del manejo de una enfermedad. La deficiencia de leche en la madre durante el tiempo que amamanta a su niño es un punto de especial interés.

Para que el tratamiento médico sea exitoso, depende de una vigilancia materna cuidadosa, consciente de los dolores y de buen criterio. No hay tratamiento médico que sirva si sus instrucciones son seguidas sólo parcialmente, si es así seguramente fracasará debido a errores de ignorancia o negligencia. Cuando hablamos acerca de infancia y niñez, estas instrucciones deben aplicarse con gran fuerza cuando el niño está comenzando a caminar, ya que, en este periodo, las enfermedades generalmente son repentinas y de rápida progresión. Y a menos que se tomen medidas rígidas rápidamente y bien administradas, pueden tener efectos serios.
La cantidad de sufrimiento también puede ser disminuida con la atención de la madre. La ropa que utilizan los niños cuando son pequeños debe supervisarse también. Las necesidades del niño joven deben ser anticipadas y los dolores de las enfermedades deben ser sanados con afecto y persuasión. Además se debe tratar de evitar la exposición del niño a algún tipo de conducta ruda.
De nuevo, no basta sólo con un seguimiento estricto de las direcciones médicas en cuanto a la administración de los remedios y medidas generales, sino que se requiere un informe imparcial, fiel y completo de los síntomas cuando visita a su pequeño paciente. Un sirviente o enfermera ignorante puede llegar a proporcionar información equivocada, produciendo una impresión errónea en la mente del médico sobre el estado de la enfermedad y el niño llorará. Su juicio, como consecuencia, estará basado en la dirección equivocada y el resultado puede terminar dañando al paciente. El médico no puede sentarse horas a observar los síntomas, y por eso es muy importante que se los reporte fielmente. Esto sólo puede ser hecho por la madre o por alguna persona igualmente competente.
Hay otras consideraciones de peso que deben ser tomadas en cuenta, probando lo mucho que depende la eficiencia maternal al momento de la enfermedad; pero nos explayaremos sobre ellas más tarde, cuando la enfermedad particular a la que se refieren sea tratada.
Artículos relacionados:

Marzo 9th, 2010
3 Comentarios en "El papel de la madre para prevenir las enfermedades del niño"
[...] seis meses, luego un poco de comida farinácea puede combinarse. En la infancia temprana, las madres toman el hábito de darle al niño papilla espesa, panada, polvo de bizcocho y demás materias similares, pensando que una dieta más [...]
[...] los dientes. Su desarrollo es un proceso natural. Sin embargo, frecuentemente se vuelve un proceso doloroso y dificultoso, ocasionado por el mal manejo del régimen de salud del infante, antes de la aparición de los [...]
bueno queria saber las enfermedades del niño y su7 prevenicion
Comenta o pregunta ahora: